• ca
  • es
  • en

MIENTRAS DUERMES, LOS VAMPIROS DE LA ENERGÍA NO DESCANSAN

Por la noche, mientras duermes, los vampiros de la energía se levantan y recorren las habitaciones de tu hogar, clavan sus colmillos en la corriente eléctrica y “chupan” la energía, en silencio, sin llamar la atención, gota a gota, kilovatio a kilovatio.

 

 

¿Quiénes son? ¿Cómo se llaman los vampiros de la energía?

 

El nombre del vampiro es Stand By, aunque tiene diferentes identidades y, en ciertos ambientes, también se le conoce como “Modo en Espera”, “Sleep” o “Lista para usar”.

La Agencia Internacional de la Energía  (International Energy Agency, creada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico tras la crisis del petróleo de 1973) calcula que los aparatos eléctricos “apagados” en Stand By consumen en torno a 1.6 kilovatios diarios de promedio, es decir, una cantidad que vendría a suponer entre el 5% y el 12% del gasto de energía de cada casa.

Según estos datos, de media, apenas serían unos euros mensuales, 6 o 7, pero si sumamos los millones de hogares de un país y lo multiplicamos por 12 meses, se trata de un enorme despilfarro energético.

Y es por la noche, cuando duermes, que este consumo se hace más evidente, porque es cuando, por lo general, ni los ordenadores, ni los televisores, ni las consolas o los microondas están funcionando realmente.

Es a este gasto, al que los expertos llaman coloquialmente “corriente vampiro”.

 

Las víctimas favoritas de la “corriente vampiro”

 

Cuando están apagadas y sin funcionar (pero permanecen enchufadas), las víctimas favoritas de la corriente vampiro (las que tienen la energía más dulce y abundante) son las siguientes:

 

Una estaca en el corazón del vampiro

 

Cuando apagas el televisor (o cualquier otro electrodoméstico), si no lo desenchufas sigue consumiendo energía, poca, pero suficiente para que el contador siga en movimiento.

De tan vista, ya no la vemos: normalmente una luz roja (o un panel LED) suele avisarte de que el aparato está vivo y sigue respirando electricidad.

Para reducir el consumo energético inútil solo podemos y debemos hacer una cosa: desconectar / desenchufar los electrodomésticos que no vamos a utilizar mientras dormimos.

Pero, si desenchufarlos cada día es laborioso (supongamos que el enchufe está medio escondido tras un mueble), te será muy útil conectar los electrodomésticos a una regleta con interruptor (base múltiple con interruptor de desconexión) provista de luz piloto que te permita saber cuándo el interruptor está encendido.

Bastará con ese gesto: clica el interruptor y deja de gastar tu dinero en algo que no utilizas y no necesitas.

Ya sabes, depende de nosotros: un gesto, tu gesto, el mío, millones de gestos de personas que no se conforman, es lo que puede revertir la situación medioambiental del planeta.

 

Si te ha interesado este artículo:

¿Te gusta consumir… energía?