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Las toallitas húmedas, ¿se pueden tirar al inodoro?

 

En casa, cuando está contigo, es delicada, suave, ligera…

…pero, en cuanto le das la espalda y la pierdes de vista, se reúne en el submundo con otras como ella y crece hasta convertirse en una bestia de proporciones descomunales que acaba arrasando y destruyendo todo lo que encuentra a su paso.

 

¿Qué ocurre cuando tiras las toallitas al inodoro?

 

Cuando la lanzas al inodoro, en pocas horas la toallita recorre las tuberías bajantes, llega a las arquetas (depósitos que conectan tuberías), continúa su ruta hasta las estaciones de bombeo de aguas residuales y, si aún no se ha quedado atascada, desemboca en las depuradoras y se topa con unos filtros que la frenan, incapaces de tratar objetos de ese tamaño.

Frenada, no pudiendo continuar su avance, la toallita se suma a otras como ella y forma una masa enorme que paraliza periódicamente las instalaciones y provoca, con frecuencia, el desbordamiento y que las aguas residuales sin tratar  lleguen a los ríos.

 

Un problema mayúsculo

 

Para entender hasta qué punto el problema es mayúsculo, recordemos que en 2017 una enorme masa de 130 toneladas bloqueó las cloacas del este de Londres.

Otra mole, esta vez de 60 toneladas y 3,5 kilómetros de extensión, colapsó un colector de aguas residuales de San Sebastián y, durante 52 días, mientras se realizaban las tareas de desatasco, tuvieron que desviarse directamente al mar las aguas residuales.

O en Valencia, donde un inmenso tapón de más de 100 toneladas de peso obstruyó la principal conducción de aguas residuales de la ciudad.

Y, en cuanto al gasto, la EurEau (asociación de empresas de abastecimiento y saneamiento de 29 países) estimó en 2014 que desechar las totallitas por el inodoro genera un gasto de unos 1.000 millones de euros al año.

 

¿Papel higiénico húmedo? ¿Cuál es su composición?

 

Se venden como “papel higiénico húmedo”, pero no son papel, que no os engañen, porque a menudo están compuestas no solo de fibras de celulosa, sino también de un entramado textil de poliester y/o algodón, más glicerina y sustancias limpiadoras.

Aunque sean biodegradables (algo cuestionable), su degradación no se producirá hasta pasado demasiado tiempo y, por tanto, ya habrán hecho mucho daño a nuestra economía y al medio ambiente.

 

¿Qué podemos hacer?

 

Si las usas, no tires las toallitas  al váter.

Habilita una papelera en el baño y déjalas ahí hasta que puedas llevarlas al contenedor de residuos pertinente, es decir, al contenedor de basura, porque las toallitas húmedas NO son papel y no se pueden reciclar.

O no las uses.

Siempre nos quedará el bidet.

 

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