Hoy es el Día Internacional libre de bolsas de plástico

 

Hoy, 3 de julio, es el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico. Un día reservado para que los datos vuelvan a ponerse sobre la mesa, quizás con la intención de que, además de alarmarnos, tomemos consciencia de la magnitud del desastre.

Veamos:

 

Las bolsas de plástico las utilizamos entre 10 y 15 minutos (las que nos dan en el súper, por ejemplo, que desechamos en cuanto llegamos a casa).

Las bolsas de plástico (que utilizamos de media unos 12 minutos) tardan en “desaparecer” entre varias decenas de años y varios cientos (¿400, 500 años?).

En realidad, nadie sabe a ciencia cierta durante cuánto tiempo contamina el plástico de la bolsa porque nadie ha vivido 500 años: o sea, que a lo peor el plástico de las bolsas  (millones de micro fragmentos plásticos, más los aditivos y los tóxicos) perdura, por ejemplo, 1000 años.

En la Unión Europea, el consumo anual está en los 100.000 millones de bolsas.

En España, según el BOE, anualmente se usa una media de 144 bolsas por habitante, que dan un total aproximado de 6.000 millones de bolsas al año.  

También en el BOE, podemos leer que “las bolsas de plástico ligeras se convierten en residuos más rápidamente y tienden a dispersarse como basura con mayor frecuencia debido a su reducido peso. Las tasas actuales de reciclado de bolsas de plástico ligeras son muy bajas y, debido a una serie de dificultades prácticas y económicas, no es probable que alcancen niveles significativos en el futuro próximo«.

Millones de toneladas de plásticos entran en los océanos cada año, y dañan, contaminan, matan.

En unos pocos años, en el mar habrá tantas bolsas como peces.

El Mediterráneo es el mar más “plastificado” del mundo.

 

Dicho de otro modo:

 

Hoy en día, llueve plástico, respiramos plástico, comemos y bebemos plástico, excretamos plástico: lo saben los científicos, lo saben las organizaciones no gubernamentales, lo saben los productores de plástico y lo saben las autoridades políticas y administrativas.

 

Y a pesar de todo, solo unos poquísimos países en el mundo prohíben su producción, su comercialización y su uso.

¿Quiénes son esos países tan avanzados? ¿Quiénes son los pioneros y líderes mundiales en la prohibición de las bolsas de plástico?

¿Finlandia, Noruega, Suiza, quizás Dinamarca…?

No: son Ruanda, Kenia o Tanzania.

Sorpréndete un poco más: Kenia es el país del mundo que aplica las sanciones más duras a la fabricación, importación y comercialización de bolsas de plástico. Las multas pueden llegar a los 32.000 €, y las penas de prisión hasta los 4 años.

¿Por qué? Quizás porque no tienen miedo a hacer lo que deben.

 

 

 

¿BOLSAS BIODEGRADABLES? UNA FALSA SOLUCIÓN