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ENTREVISTA A UN TELÉFONO MÓVIL

 

Enamoro por igual a hombres y a mujeres. 

Soy universal, soy imprescindible, creo adicción.

Sin mí, el siglo XXI no se puede entender.

Adivina… ¿Quién soy?

 

Actualmente, en el país, hay unos 70 millones de teléfonos móviles en activo.

Pues sí, los móviles estamos en todas partes: viajamos en tren, nos llevan a las aulas de colegios y universidades, dormimos en habitaciones de hospital, interrumpimos por igual escenas de amor, comidas familiares y reuniones políticas, incluso hay padres y madres que entretienen a sus bebés con nuestra pantalla…

Si descontamos a los bebés, tocan casi dos terminales por persona.  No se puede ser más popular. ¿Cómo se siente?

Somos muy populares, pero la mayoría de la gente no es fiel y, de media, nos cambia cada 18 meses por otro móvil más atractivo.

¿Duran ustedes tan poco tiempo?

Si tú supieras… Cada año se desechan unos 20 millones de móviles por algún pequeño desperfecto físico o porque ha aparecido en el mercado otro modelo más atractivo.

¿Qué ocurre con los móviles desechados?

En términos generales, un 25% vuelve al mercado, un 10% se recicla y un 5% quedan olvidados durante años en un cajón.

 

“En España hay unos 100 millones de móviles abandonados en cajones”

 

Ahora que lo dice, yo tengo al menos dos móviles viejos olvidados entre otros cachivaches.

Usted, señor periodista, no es una excepción: mis fuentes sostienen que en España hay unos 100 millones de móviles sin usar abandonados en cajones. Y la cifra va en aumento, claro.

¿Y el resto? ¿Dónde van a parar los móviles que no vuelven al mercado o que no se reciclan?

Probablemente son incinerados, es decir, son destruidos del peor modo, porque contaminan de una manera extrema y porque no se pueden recuperar los materiales, muchos de ellos extraídos de minas con un terrible coste medioambiental y humano.

¿Una estupidez?

Sí, una enorme estupidez o una penosa ignorancia. Las baterías de los móviles pueden llegar a ser muy contaminantes: contienen cobalto, níquel, manganeso, litio, grafito, etc. Abandonados por ahí, los teléfonos móviles, las terminales de cualquier tipo, somos terribles. Pero si nos recuperan, somos un valioso tesoro.

No exagere. ¿Un valioso tesoro?

De un teléfono móvil que pese unos 100 gramos podemos extraer más de 55 gramos de plásticos, 25 gramos de minerales, 17 gramos de fibra de vidrio y un interesante pellizco de metales preciosos.

¿Plásticos, vidrios, minerales, metales preciosos…? Por lo que veo, es usted un trocito de planeta.

Si la gente supiera lo que tiene entre las manos…,

Pues ahora es el momento: concrete, ¿usted de qué está hecho?

Para la placa base, ha sido necesario plástico bañado en oro, plata, cobre, zinc…

Para la batería, litio y cobalto.

Para las conexiones eléctricas, cobre, plata, tantalio y oro.

Para la carcasa, plástico.

Y para soldar y ensamblar las partes del móvil,  plomo y estaño.

¿Hay más?

No se lo va a creer. Para generar la vibración ante un impulso eléctrico, se utiliza wolframio, y para los condensadores que manejan el flujo eléctrico, coltán, el llamado “oro azul”, que como usted sabrá es una mezcla de dos minerales muy escasos, columbita y tantalita, a menudo extraídos de minas clandestinas congoleñas a cielo abierto.

¡Bárbaro!

Bárbaros son los que lanzan los móviles a la basura mezclados con pieles de plátano y latas de conserva.

Pero, según tengo entendido, un 90% del material de cada móvil es reutilizable

Cierto, cierto y mil veces cierto.

¿?

Buena parte de estos materiales se pueden reciclar y reutilizar, con lo que eso conlleva para la conservación del medio ambiente.

Bueno, venga, cuando tengamos en mente substituirle por otra terminal, ¿qué hacemos con ustedes?

Vaya a su casa, busque ese móvil que abandonó en un cajón y llévelo a un lugar de recogida autorizado o a un contenedor destinado a aparatos electrónicos.

Si no pueden ser reintroducidos, un vehículo preparado y un personal cualificado lo llevará a un almacén y desde allí irá a una planta de tratamiento donde separarán la batería y la enviarán a una planta de tratamiento especifica.

A continuación, lo someterán a procesos de trituración y separarán los materiales. Puede que lo hagan con chorros de aire que separan los metales pesados de los más ligeros o puede que lo hagan por magnetismo, mediante unos imanes.

Pero una vez separados, tanto los plásticos como los metales se convertirán en materia prima que volverá al mercado y servirá para fabricar todo tipo de aparatos.

¿Desea añadir algo más?

Sí. Algún día muy cercano, con el esfuerzo conjunto de todos y todas, de manera consciente y solidaria, con uno y mil pequeños actos cotidianos, conseguiremos dar aliento e insuflar vida al futuro del Planeta.

 

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Para más información:

http://www.recyclia.es/notas/220414.pdf

https://cadenaser.com/ser/2019/02/27/ciencia/1551256864_272135.html

https://elpais.com/sociedad/2019/02/25/actualidad/1551109894_787677.html

https://www.tragamovil.es