Y TÚ, A LOS POLÍTICOS, ¿QUÉ LES PIDES?

 

 

Cuando los ciudadanos/as vamos a votar a unas elecciones gubernamentales estaría bien que pudiéramos escoger a nuestros representantes políticos por su conocimiento, por la concreción de sus propuestas y por su experiencia tomando decisiones y planificando a medio y largo plazo.

También sería fantástico que los ciudadanos entregáramos a los políticos elegidos nuestra Carta a los Reyes Magos, ya sabéis, esa carta ilusionante en la que los niños anotan en Navidades todos los regalos que les gustaría recibir.

 

EL GRITO DE 11.258 CIENTÍFICOS DE 153 PAÍSES

 

Como electores, en nuestra carta a los Reyes Magos, no necesitaríamos ser demasiado originales. Bastaría con que nos sumáramos a los 11.258 científicos de 153 países que han firmado y publicado un artículo en la revista especializada BioScience hace apenas unos días (5 de noviembre), advirtiendo de la emergencia climática que vive el planeta.

Coincidiendo con el cuarenta aniversario de la cumbre climática de Ginebra (Suiza) en 1979, el artículo recuerda que «la crisis ha llegado antes y está acelerándose más de lo que los científicos esperaban”.

Por aquel entonces, en el 79, los científicos acordaron que se detectaban «signos alarmantes del cambio climático que hacían urgente actuar». También lo dijeron en otras citas históricas como en la de Río de Janeiro (1992), el Protocolo de Kioto (1997) o el Acuerdo de París (2015).

 

 

Pero, según los científicos, las emisiones de gases de efecto invernadero están todavía creciendo y lo hacen muy rápidamente. De ahí que nuestros científicos escriban su propia carta de peticiones a aquellos que toman las decisiones (¿políticos, empresarios, oligarcas, etc?)

 

 

¿QUÉ RECOMIENDAN LOS CIENTÍFICOS?

 

Favorezcamos una economía libre de dióxido de carbono

 

Es necesario potenciar y favorecer por ley el uso de las energías renovables y reducir el uso de combustibles fósiles. Es imprescindible contar cuanto antes con un 100% de energía renovable y para ello es necesario incorporar la energía ciudadana al sistema energético.

 

Reduzcamos los contaminantes de corta duración

 

Si limitamos o eliminamos las emisiones de metano, hollín y hidrofluorocarbonos  (refrigerantes de aires acondicionados y sistemas refrigerantes que contribuyen al efecto invernadero), podríamos reducir la tendencia al calentamiento en un 50% en pocas décadas.

 

Recuperemos los ecosistemas

 

Los científicos creen imprescindible (y perfectamente posible) detener la destrucción, proteger y restaurar los bosques, selvas, praderas y manglares. Para ello hay que legislar a nivel mundial y evitar que los intereses de unos pocos se impongan sobre los de la mayoría.

 

Optimicemos el sistema de alimentación

 

Es necesario cambiar la dieta de millones de personas: menos productos de origen animal (menos ganadería industrial), y más consumo de vegetales. Por supuesto, además, es necesario que reduzcamos la enorme cantidad de alimentos que se desperdician a diario.

 

Una población humana estable

 

Según parece, la población del mundo crece a diario a un ritmo de 200.000 individuos. Para reducir este crecimiento, como se ha demostrado en varios estudios científicos, es necesario invertir en prolongar la escolarización de los niños y, especialmente, de las niñas.

 

¿OPTIMISTAS? SÍ, ALGO ESTÁ CAMBIANDO

 

A pesar de que es mucho lo que hay que hacer, los científicos son moderadamente optimistas porque entienden que, por fin, algo está cambiando:

«Los organismos gubernamentales formulan declaraciones de emergencia climática. Los escolares hacen huelgas. Los tribunales procesan demandas por daño ambiental. Los movimientos ciudadanos demandan cambios y muchos países, estados y provincias, ciudades y empresas responden».